domingo, 14 de febrero de 2016

Feria de Gustoko en el BEC

La feria de Gustoko, o Gusto Km0, trata de acercar al consumidor a lo agro, con una fuerte apuesta por la calidad y el origen de los productos autóctonos que siguen unos cánones artesanales en los procesos de elaboración. Nosotros hemos tenido la suerte de estar allí, de disfrutar de un sin fin de productores y productos que no siempre puedes encontrar, y aunque tres días seguidos se hagan un poco duros, nos ha encantado ver que tenemos una clientela tan fiel, que nos sigue y nos busca allá donde vamos, que el premio que hemos recibido tiene tan grata acogida, y que hay un montón de comercios interesados en llevar nuestro producto a más gente. Hablar de orgullo se queda muy corto para todo lo que nos hace sentir lo que está pasando.
De Gustoko nos llevamos mucho más que un enorme dolor de pies por tantas horas al pie del cañón, nos llevamos un montón de amigos, que como nosotros, han estado allí ofreciendo lo mejor de ellos mismos para todo el público que nos acompañó.
Ha sido duro, pero ha valido la pena. Muchísimas gracias a todos los que nos acompañasteis, y a los que lo hicisteis posible :)







sábado, 13 de febrero de 2016

Igorren Baztertxue en Orozko, nuestro primer punto de venta

Nos encanta poder deciros que al fin podéis comprar nuestros chorizos a alguien que no seamos nosotros, y no podía ser en otro sitio que en Igorren Baztertxue en Orozko, al lado de la farmacia. Igor es un gran amigo de la familia, y sabemos que va a cuidar de nuestros clientes tan bien como lo haríamos nosotros. No dudéis en pasaros por allí :)

domingo, 7 de febrero de 2016

Euskadi se rinde al chorizo de Orozko

Hoy podeis encontrar en el Correo un guiño muy especial a nuestro trabajo y buen hacer.


Mercado de Etxebarri

Los productores de Gorbea nos hemos unido para tratar de acercar a la gente de Etxebarri nuestros productos de un modo tradicional, con una feria que se celebra el primer domingo del mes en la plaza del pueblo, además, sorteamos entre los que participen de la feria una cesta valorada en 50€ de los productos que elijan.
Este domingo Urigoitiko Txorizoak ha estado particularmente bien atendido ;)

miércoles, 3 de febrero de 2016

Feria de San Blas de Abadiño pasada por agua

La feria de San Blas de Abadiño nos ha dejado ver el orgullo de su gente por su feria, ya que hacía un día para esconderse en casa con tanto agua, y no ha faltado un sólo visitante pese a las inclemencias del tiempo. Todo un orgullo haber participado.

martes, 2 de febrero de 2016

International Culinary Action 2016

Estos días estamos en el Basque Culinary Center aprendiendo un montón sobre emprendimiento y nuevas tendencias gastronómicas. Ha sido un tremendo placer descubrir que todos los jóvenes que han participado en el certamen, estudiantes de la escuela de último año, y sus profesores, apuestan y creen en un modelo de alimentación sostenible, ecológica, km0...
Reconozco que me ha emocionado ver que el futuro cree en un mundo mejor, y en una alimentación mejor, en un mayor respeto por nosotros y por nuestro entorno. Ha sido todo un placer :)

lunes, 1 de febrero de 2016

Hoy sale publicada una entrevista en el periódico elNervión  en la que os cuento un poco mi historia y cómo he llegado hasta aquí: la aventura de ser mujer, madre y emprendedora en un sector como el agrario y la satisfacción de poder presentaros un trabajo del que me siento muy orgullosa. Espero que os guste...


Negocio conciliador 

Una joven basauritarra, residente desde hace quince años en Orozko, se dedica a la cría de cerdos. De esta forma, compagina su trabajo en el caserío con el cuidado de su familia

LEIRE LARRAZABAL/BILBAO 

De la urbe al campo. De vivir en Basauri a Orozko. La vida da muchos giros y es lo que le ha ocurrido a Lorea Momeñe, que ha pasado del mundanal ruido a la tranquilidad del entorno natural. A sus 36 años relata cómo ha cambiado su vida. «Hace quince años que me trasladé a vivir a Orozko. He estudiado Turismo, pero mi prioridad era formar una familia y volcarme en ella. Si me ponía a trabajar fuera, veía inviable ver crecer a mis hijas, por lo que me quedé en casa», indica. A través de las ventanas de su domicilio avistaba campas y montes, y su imaginación empezaba a trabajar. ¿Y si monto un negocio aquí mismo? Dicho y hecho. Momeñe creó hace cuatro años una explotación de cerdos. De esta forma tiene su puesto de trabajo y puede cuidar de sus hijas, una conciliación laboral-familiar real. Cuenta todos los meses con su sueldo y «tengo tiempo para acompañar a mis hijas al autobús para que vayan a clase y cuando regresan, les espero». Todo un lujo. Eso sí, ello no quita que Momeñe no trabaje duro y concienzudamente para sacar adelante su negocio, pero tampoco se olvida de toda la gente que le echa un clave. «Mi marido, sobre todo, pero toda la familia, en general, arrima el hombro. La autónoma soy yo, pero sin el apoyo del resto esto sería inviable», cuenta. La joven baserritarra cuida unos 120 cerdos en invierno y en verano el número de puercos se eleva hasta los 150. Los lechones, nacidos en Álava y Navarra, llegan con dos meses hasta Orozko, y al cuidado de Momeñe estarán entre cinco o seis meses, «que es cuando cada animal habrá cogido entre 150 y 160 kilos y estará listo para su sacrificio». 

FUERTES Y JUGUETONES Lorea habla con dulzura y mucho respeto de sus cerdos. «El palo es para sujetarme si me resbalo, no son nada agresivos, y eso que tienen una fuerza descomunal. Se trata de un animal muy juguetón, dócil», explica. Se mueve sin ningún tipo de problema entre los gorrinos, que se le acercan muy curiosos cada vez que se adentra en su zona. Y es que los cerdos de Lorea Momeñe viven a cuerpo de rey y disponen de 6 hectáreas entre campa y monte para disfrutar a sus anchas. Para resguardarse del agua y del frío, cuentan con chabolas de madera móviles, y cuando se hartan del cobijo, pueden pasear y pastar. «Las tolvas de la comida siempre están llenas con pienso no transgénico, pero al cerdo le gusta mucho comer hierba, unas puntitas de zarza, bellotas...», señala la ganadera. En definitiva, unos cerdos alimentados de forma natural y criados en libertad. Momeñe pertenece a la Asociación Txerrizaleok, que reúne a los ganaderos que crían cerdos al aire libre en los montes vascos. Una vez que las reses terminan en el matadero, la carne se la vende a la comercial Basatxerri, aunque también Momeñe, desde hace un año, se dedica a la elaboración de chorizos, y no le va nada mal. Sin ir más lejos, en la feria de San Antontxu de Mungia, celebrada el pasado 18 de enero, obtuvo el primer premio del Campeonato de Chorizo de Euskadi, gracias a sus Urigoitiko Txorizoak. Tiene clientela que va a su casa a comprar los chorizos, y también compradores que le buscan en las ferias. «Es un honor», reconoce. 
UN MES SIN ANIMALES En ocasiones, el trabajo del baserritarra no entiende ni de horarios ni de asueto, si bien Mome- ñe no se queja. Aprovecha el mes de vacío sanitario, el tiempo que su granja está sin animales, para disfrutar de unas merecidas vacaciones, que suelen estar intercaladas con las reparaciones necesarias. «El cerdo tiene mucha fuerza física y para alcanzar a hierbas que están más alejadas, por ejemplo, fuerzan la alambrada, Son esos pequeños arreglos los que realizo en ese periodo», detalla. Con sus pros y contras, Momeñe se siente feliz, en líneas generales, con el puesto de trabajo que ha conseguido. Y sus hijas, de 6 y 9 años, están orgullosísimas de su ama y no pierden ocasión para traer a sus amiguitos a degustar los riquísimos chorizos que se elabora en casa. Porque para paladear un buen chorizo no hay época mala. Da lo mismo verano que invierno. En el cocido, frito o crudo es un manjar delicioso. Urigoitiko Txorizoak triunfan y Lorea Momeñe invita a degustarlos. On egin!!